Collage

Todo el mundo sabe en que consiste un collage, así que trataré de exponer qué se trabaja con esta actividad y qué variaciones podemos hacer.

El collage trabaja a gran escala el diseño, un lenguaje como otro cualquiera, actual y cambiante y me parece importante que los niños estén familiarizados con el construir imágenes sin que les cueste trabajo la toma de decisiones ni les paralice el hecho de que no les gusta o el pensamiento de no saber hacerlo. Para que esto no ocurra hay que proponer esta actividad como algo sencillo y al alcance.

El collage trabaja también el corte, la precisión manual de pegar, la lógica de colocar la cara visible en otra posición que la que pega, la de no pasarse con el pegamento, la del superponer capas… y con la troqueladora trabajan además fondo y forma.

Aunque tener trozos de papel y pegarlos en otro papel parece algo muy simple, tener la posibilidad de hacer un collage en cualquier momento no es algo tan cotidiano. Para facilitar esta actividad colocaremos en el salón de trabajo una bandeja que contenga: un recipiente con papeles de colores, algunos de ellos cortados, otro recipiente para cortar (con tijeras y troqueladoras) y otro para pegar (con celo, pegamento de barra o cola blanca en un tarro con un pincel).

También pondremos a su alcance el material que servirá de soporte, puede ser un bloc de dibujo, un cartón, un lienzo o un papel.

Si está todo en la misma bandeja el niño no tendrá que recurrir a nosotros para realizarlo cuando le aparezcan las ganas de hacerlo, y nosotros solo tendremos que estar presentes sin dar muchas indicaciones. Normalmente, cuando hacen aquello que les ha apetecido hacer, lo hacen con esfuerzo y dedicación, mucho más que si se nos ocurre a los adultos.

Entiendo que no todas las actividades pueden estar al alcance porque nuestra casa sería una locura. Podemos ir rotando las bandejas según lo que observemos sobre en que están más motivados, la motivación suele ir por etapas.

Creo que, en una niña de 3-6 años es muy difícil diagnosticar cuáles son todos sus intereses y cuáles no, por lo que si se les ofrecen distintas cosas veremos qué van cambiando, probando y averiguando por ellos mismos qué prefieren en cada etapa o qué les da más satisfacción.

Algunas de las variaciones que podemos hacer de collage son: pegar hojas y flores naturales, ingredientes de cocina (harina, café, cascara de naranja seca), papel higiénico con cola para dar relieve, papel aluminio, seda o retales de tela, las posibilidades son infinitas.