Colocar flores

El fin último de esta actividad es el contacto con la naturaleza, se desarrolla también el sentido de la composición, la creación de un arte efímero y estéticamente agradable, el conocimiento del ciclo de una planta y su nombre y la coordinación viso-motora entre otras.

Colocar flores de en un jarrón es una actividad relajante y armoniosas.

Podemos utilizar flores secas con la intención de hacerlo varias veces, cambiando la forma y distribución de las mismas en un recipiente, o coger alguna flor (pocas) de macetas o silvestres.

Nosotras hemos utilizado flores de salvia de nuestro “macetohuerto” y hemos secado algunas flores que luego hemos teñido de colores.

Podéis, coger ideas de los arreglos ikebanas, utilizando combinaciones de flores con ramas, bayas o cortezas. Experimentar, evitando el esquema tradicional occidental de ramos redondos y simétricos e intentar arreglos asimétricos, con pocos elementos, que transmitan simplicidad y tranquilidad.

Además de conocer este arte japonés, esta es una actividad de vida práctica que como todas las de vida práctica nos sirve para comprender el mundo con el acto ensayo error por lo que es importante no juzgar mientras realizan la actividad.

Podemos hacer un ejemplo de como lo haríamos y luego dejar que lo hagan ellas/os a su aire.

Nosotras colocamos las flores previamente limpias y recortamos las partes muertas para que queden solo las bonitas y luego las metimos en agua para que nos dure varios días.

Esta actividad es más recomendable a partir de tres años, pero si queremos hacerla con más pequeños también podemos; utilizaremos un recipiente o jarrón con una base muy solida para que no se vuelque, pocas plantitas y evitaremos la tijera hasta que no se tenga controlada, ensayando previamente en papel.