Contables para matemáticas

Hemos organizado y creado nuestros propios contables con yeso y con objetos que teníamos por la casa, otros los hemos conseguido en la sección “peces y peceras” de las tiendas, cualquier elemento que sean varios similares y pequeños para realizar las primeras operaciones matemáticas.

Las piezas las separamos por categorías según su forma y las colocamos en una bandeja giratoria para ir cogiendo las que vamos necesitando durante el trabajo. Los “contables”, al igual que los barrotes, nos ayudan a identificar cantidades y a ir desarrollando el hábito de enumerar los objetos.

En primer lugar, los utilizamos para jugar y diseñar con ellos, una vez creada la atracción vamos a identificar las cantidades correspondientes a cada número y una vez bien aprendidos éstos y el concepto de que una pieza representa una cantidad determinada, podemos comenzar con las operaciones. Primero las sumas, luego las restas y más adelante podemos hacer multiplicaciones y divisiones.

Para contenidos de primaria se puede dar distinto valor a cada categoría. Por ejemplo, unos valen 10, otros 100, de esta manera podemos hablar de decimales.

Hoy nos vamos a quedar en la explicación del periodo de infantil (3 a 6), para lo que podemos combinarlos con números de lija, de madera y escritos.

Yo suelo realizar las actividades de matemáticas apoyada de un papel porque las personas con las que trabajo van a colegios donde se usa ese formato, sin embargo, no es estrictamente necesario, lo importante es que la niña pueda realizar los cálculos, comprendiendo visualmente la cantidad de la que se está hablando.

Entonces en el papel escriben la suma que quieren realizar y  van contando hasta el número escrito con contables que se sitúan debajo del número. Finalmente se les explica que para saber el total hay que contar todas las piezas colocadas, y que el último número que nombremos cuando hayamos recorrido todas las piezas, ese será el número que representa el total y es por tanto el que hay que apuntar. Es conveniente asegurarse de que este concepto lo entienden antes de pasar a las restas.

En las restas resulta más intuitivo hacer operaciones fáciles de cabeza, pero no nos empeñemos en que decodifiquen todo y cuenten cada número. Si son capaces de hacer cuentas de cabeza es muy positivo que entrenen eso, pues su cerebro trata de ayudarles a que no les resulte tan complejo, al igual que pasa con la lectura. Sin embargo, si quieren comprobar que lo que han decidido esta bien, pueden recurrir a contar con los manipulables las veces que necesiten para corroborarlo.