Emparejar olores

¡Cuántas cosas podemos descubrir de nuestros sentidos si los disociamos y los aprendemos por separado! Esto nos hace comprender mejor en qué consiste cada uno y distinguir los distintos estímulos que nos llegan y las sensaciones que nos provocan. Al fin y al cabo es una estrategia más para conocer y manejar nuestro cuerpo.

Podemos hacer el ejercicio de adivinar olores, jugando a que adivinen que hay hoy para comer al olerlo o acostumbrarnos a preguntar: ¿a qué huele? Personalmente me he sentido muy sorprendida con el olfato de algunos niños y las asociaciones que realizan.

El ejercicio que proponemos es sencillo y asequible, pero debemos, como casi todos los ejercicios que planteo, mostrar al niño como se realiza de principio a fin para que luego pueda hacerlo por si mismo.

Si es su primera vez elegimos tres olores diferentes y ponemos en seis frascos dos de cada, es decir que tendremos tres parejas diferentes de olores.

Los colocamos sobre la mesa y los olemos nombrándolos.

A continuación nos tapamos los ojos y tendremos que adivinar cuales son iguales colocándolos juntos. Luego nos quitamos la venda y comprobamos con la vista si está correcto el ejercicio.

Si los frascos son opacos y no se ve el contenido, lo ideal es poner dos puntitos del mismo color para que sirvan como control de error.

Otra actividad que podemos hacer es poner en cada frasco un olor y que lo adivinen con los ojos cerrados, esta actividad en grupo resulta muy divertida sobretodo si ponemos olores agradables con otros menos agradables como el vinagre por ejemplo.