Equilibrios

Esta actividad es, por así decir, la más espontánea y natural de todas las que planteo, pues los niños y niñas con los que he trabajado tiene la necesidad innata de crear situaciones de equilibrio y emocionarse con ello.

El apilar objetos desafiando a la gravedad suele ser algo que produce emoción y expectación en niñas y niños y que además trabaja varios aspectos, en especial la atención y la concentración, incluso en las personas más activas y con una atención poco sostenida.

Para estos ejercicios tenemos las típicas construcciones, pero en este caso propongo que utilicemos nuevos elementos que permitan al niño ser él el que proponga los retos.

 

Enganchar animales en una cuerda uno sobre otro, apilar zapatillas, hacer torres de cojines, de botes de legumbres, de coches y destruirlo tantas veces como necesiten.

 

 

 

En un juego donde lo destruido puede volver a construirse una y mil veces, le estamos transmitiendo la idea de permanencia y la posibilidad de reponer lo roto.

 

Aunque parezca algo muy simple no lo es tanto, y si nos permite estar bastante tiempo en una actividad, es un buen ejercicio para sostener la atención.