Experimento “El huevo saltarín”

Experimento científico en el que la cáscara de un huevo se reblandece y rebota.

Esta actividad nos ha llevado tres intentos fallidos, el primero nos salió bien, pero se explotó enseguida, el segundo, solo se reblandeció medio huevo y el tercero salió bien, aunque tampoco duró mucho tiempo…

Se realiza introduciendo un huevo de gallina crudo en un vaso de cristal y cubriéndolo con vinagre blanco uno o dos dedos por encima. Se deja a temperatura ambiente durante dos días, veréis cómo le van saliendo unas burbujitas y cómo la cascara del huevo se va ablandando por el efecto del vinagre. A los dos días lo sacan, lo lavan suavemente bajo el grifo y lo ponen a rebotar a pocos centímetros de la superficie.

Se terminará rompiendo claro, pero merece la pena. Yo nunca pensé que esto divertiría tanto a mis hijos, han estado esperando el huevo con muchísima ilusión todos los días.

Me parece un fantástico ejercicio para ejercitar la paciencia. Y podemos aprovechar a ponernos a su nivel en cuanto a conocimientos y dejar que ellos nos sorprendan. Por suerte las experiencias fallidas les hicieron ver que el huevo hay que tirarlo flojito (como en la foto) y que hay que cubrirlo bien, así que yo no tuve que dar ninguna indicación. Aprender por ensayo error es de las experiencias más vitales que existen.