Fotografía temática

Esta es una actividad que considero especialmente importante para tomar conciencia de qué es una fotografía y tomar distancia entre nuestra imagen en ella y quién es una/o misma/o.

Nosotros no somos las fotografías, la foto presenta la imagen que queremos dar en ese momento, es subjetiva y podemos decidir que mostrar y que no, podemos decidir que trasmitir y lo mejor de todo, tenemos que aprender como hacerlo. Sabiendo muy conscientemente que lo que mostramos no es nuestra personalidad, sino que es una producción propia para mostrar intencionadamente algo que es nuestro a los demás.

Esto, que puede parecer obvio o poco importante, creo que es una parte importantísima de la educación actual. Ya desde los 3 años los niños están siendo conscientes de que son fotografiados, se ven en fotos, y ven a sus mayores compartiendo las imágenes de sus rostros con otras personas.

Las fotografías se hacen en momentos determinados y se comparten solo algunas.

A partir de esas imágenes ellos/as reciben juicios de valor (positivos en la mayoría de los casos) sobre su persona.

Para que un niño de 3, 4 años, entienda desde ya como funciona el mundo visual en el que vivimos se tiene que poder posicionar delante y detrás de la cámara, haciendo la foto, editándola (desde los 4-5) y eligiendo cuál quiere o no compartir (asesorado por un adulto, eso sí).

De este modo ganamos en autonomía, autoestima y sobretodo conciencia de que una imagen es un reflejo elegido de lo que queremos mostrar. Y no representan una realidad, una categoría o una etiqueta que tiene que ver con todo lo que son como personas.

Así mismo las imágenes de los demás y los vídeos no son una realidad en si misma, son una producción y una elección de lo que nos quieren transmitir.

Creo que es importante no sólo que podamos trasladar esto desde que son pequeños, sino que no dejemos de retomar esta conciencia en épocas posteriores.