Juego no estructurado

En este caso hemos pintado una serie de figuras llamadas nins para realizar juego simbólico no estructurado. Una forma de jugar con un sin fin de posibilidades.

La diferencia entre estos muñecos y otros más definidos es, básicamente la cantidad de atributos que la imaginación puede proporcionar a estos muñecos.

Carecen de gestos, brazos y piernas por lo que la expresión es totalmente creada por la imaginación.

 

 

En nuestro caso les hemos pintado distintas tonalidades, formando un Pantone del “color carne” para representar los distintos tonos de piel de las personas. No ponemos nombres ni nacionalidades pero si asumimos y damos por hecho que los tonos de piel son muy diversos.

En este caso hemos combinado los nins con una casita Waldorf y un “autobús” reciclado de un tren de madera.

Estos elementos un día pueden ser una casa, otro un cole y otro un parque de atracciones, las opciones son infinitas porque los elementos sueltos son muy sencillos y multifacéticos.

Otro aspecto positivo de este material poco definido es que su estética permite ser usado desde los 3 años hasta los 12, son muy recomendables para grupos de edades diferentes o hermanos que se lleven varios años.