Laboratorio Sensorial

Una gran cantidad de bandejas con elementos naturales, un sinfín de posibilidades por investigar. El objetivo, ninguno, lo que surja y hasta donde de la imaginación.

Este laboratorio consiste en preparar una o dos mesas grandes, en este caso solo lo hacía con una niña así que con una mesa larga ha bastado pero cuando hacemos taller abierto lo ideal es poner más bandejas para que no haya escasez.

La idea es colocar en cada bandeja distintas texturas: tierra, cascara de huevo, café, arroz, arena mágica, palillos de madera, conchas, troncos, harina, cañas…todo lo que se os ocurra.

Como ya podemos recoger algunas cosas de la naturaleza y la echamos mucho de menos, os propongo hacerlo todo con cosas naturales, pero los que vivan en la ciudad pueden incluir cualquier elemento de otros materiales. La idea es ver como se comportan los distintos materiales entre ellos: el agua disuelve las montañas, la arena mágica y la tierra apelmazan, las conchas pesan, los palos atravesados estabilizan, la harina con agua pega etc.

De este modo ellos van descubriendo y experimentando científicamente por su cuenta, sin necesidad de la explicación adulta ni de la intervención.

Recordamos que tanto éste, como el resto de laboratorios, los hacemos con presencia, pero sin intervención. Podemos ayudar a que ellos lo hagan por sí mismos si es que nos lo piden, pero trataremos de trasmitirles que esto es cosa suya, que lo que quieran hacer estará bien y que no hay nada que conseguir más allá que su propia experiencia.

Es importante dejarle una o dos bandejas vacías grandes para que ella pueda llevar ahí sus materiales y mezclarlos. Si queremos también podemos dejarle a mano alguna herramienta para servirse, yo preferí no hacerlo para que solo utilizara sus manos, pero eso es al gusto.

Mi hija comenzó creando una montaña, luego la atravesó con palillos, la desmoronó con agua y hundió los ingredientes que flotaban, cuando la consideró acabada fue a la otra bandeja vacía y realizó otras pruebas.

Al terminar en los laboratorios, recoge el adulto, pues es el que ha colocado todo en la mesa y por lo tanto al que le pertenece ese placer. En caso de que ellos os hayan ayudado a colocarlo, podéis recoger entre los dos. La regla que utilizamos en casa es que lo recoge quien lo saca de su lugar, por eso es importante en el caso de los materiales que se guarden en su lugar antes de que lo coja la siguiente persona.