Recursos naturales

Esta es una actividad sencilla, económica y al alcance de todos. Mi intención es recordaros el gran beneficio de realizar actividades con materiales recogidos en la naturaleza.

Ni dibujar con pinturas, ni experimentar con masas sensoriales es tan real como trabajar con elementos de la naturaleza.

¿Qué necesitamos para el natural craft? Prácticamente lo que nos encontremos en un paseo por el campo o la playa, o incluso por nuestro barrio o jardín. Piedrecitas, hojas, ramas, petálos, conchas, algas, arena… y nada más, en cualquier momento, sin necesidad de pegamento podemos hacer composiciones: colocarlos en vertical, en forma de mandalas, en torre  o haciendo dibujos.

Si queremos podemos enmarcar la actividad en un cuadrito hecho con cartón, con pinturas estampando las hojas, uniendo palos con clavos o con nuestra querida silicona caliente. Las opciones son infinitas y el mensaje es “con lo que hay es suficiente”, ese es el verdadero motivo de esta actividad, no importa cual sea el resultado.

La idea es que tenemos unos recursos que nosotros mismos encontramos y con esto hacemos algo. Siempre se puede hacer algo, el trabajo está en la creatividad y sobretodo en la adaptación a las condiciones de las que partimos. Una habilidad o actitud que puede ayudarnos en muchas ocasiones a lo largo de la vida.

De hecho el juego o entrenamiento puede ir de fácil a difícil: comenzar en un lugar con abundancia como un bosque y realizar esta misma actividad cada vez con menos recursos naturales. Seguro que podemos hacerlo de un modo divertido y al mismo tiempo tomaremos conciencia del efecto de lo urbano sobre lo rural a lo largo del tiempo.

Una actividad que puede enseñar lo mismo que grandes charlas sobre el medio ambiente o economía.

También podemos usar elementos naturales procesados por nosotras mismas, como por ejemplo el deshidratado casero de fruta que ves en la imagen.