Sembrar

Colocar una semilla enterrada, regarla día tras día y que aparezcan plantas ¿no es a la vez lo más simple y lo más mágico que existe? Este ejercicio consiste en profundizar y hacernos conscientes de este proceso.

Nosotros hemos tenido varios momentos de siembra, pero nunca son suficientes porque en cada maceta, semillero o terreno ocurren cosas distintas.

Nosotros tenemos maceto-huerto así que sembramos en maceta. Durante la actividad les voy explicando que la semilla primero brota, luego crecen hojas y tronco, florece, da frutos con semillas o directamente semillas y de ahí vuelven a nacer. Quien tenga más conocimientos puede explayarse mucho más.

Lo ideal es hacer turnos para que los niños y adultos vayan adquiriendo la responsabilidad de cuidar y abonar las plantas. Yo aconsejo una regadera de spray para plantas pequeñas, ya que pueden verse barridas una y otra vez por grandes cascadas de agua hasta que no se controle el vertido de líquidos.

Es positivo que tengan sus propias herramientas y mostrarles la posibilidad de jugar con la tierra en otras ocasiones, para que entiendan que la maceta se respeta sin tocar.

Otra actividad que podemos hacer con las plantas que tengamos en nuestro entorno o jardín es que el adulto coja una hoja distinta de cada planta y se la de al niño/a par que identifique de que planta es cada hoja, esto les afina bastante la observación y les va a ayudar a identificar aquello que les rodea haciéndoles mas conocedores de su enrono y por lo tanto más seguros del mismo.