Teatro de sombras

Inspirado en la pedagogía “Reggio Emilia” y en uno de los espectáculos de sombras del grupo “Controluce”.

Hoy presentamos esta actividad que, aunque parezca más compleja, es muy sencilla de hacer y aporta muchas cosas nuevas.

Empezamos con los beneficios del trabajo con la luz, no solo para niños que tienen una visión estándar sino también para quienes tengan alguna variación en la visión. La luz y la sombra son constantemente un baile de forma-fondo distinto al que estamos acostumbrados a ver, también los movimientos de las sombras cuando les apuntamos con un poco foco de luz son distintos a los que estamos acostumbrados a ver (como más rápidos y “acuáticos”). Es pues un estímulo interesante que seguro crea nuevas conexiones neuronales durante la experimentación.

El teatro de sombras no necesita tener personajes definidas, pueden ser solo formas, figuras que los propios niños pueden hacer. Recordemos que todo material no estructurado deja más pie a la imaginación. Claro que si queréis hacer alguna figura que a vuestra hija/o le gusta especialmente esta es una oportunidad para que se sienta escuchada. Yo propongo y vosotros en casa hacéis lo que más os convenga.

La estructura es una caja de cartón con un poco de tela para el telón, las figuras son cartones de leche recortados a los que hay que pegarle un palito de pinchito bastante largo para que se vea solo la silueta. La pantalla es un papel cebolla que, si en estos días de cuarentena no podéis comprar, podéis fabricarlo vosotros/as dejando un folio en aceite durante 24 horas y luego otro día a secar.

¡¡Espero que os animéis!!